Empezó la semana como terminó la anterior, osea, con muchísimo trabajo y, sobre todo, preocupado porque saliera bien.
Normalmente él no era así, pero ahora la situación era dura y dificil. La empresa había despedido a muchos empleados y ahora tenían que hacer el mismo trabajo entre menos compañeros, además la coyuntura económica seguía siendo muy complicada y para colmo varios ex-compañeros que habían salido de la empresa en el último ERE habían montado una empresa que les hacía una feroz competencia.
Le daba mucha rabia porque los chicos seguían muy ilusionados y estaban trabajando mucho y bien.
Lo bueno es que estaban buscando soluciones, haciendo todo lo que estaba en sus manos y trabajando mucho. Eso al menos le daba tranquilidad de espíritu y le dejaba con la conciencia muy tranquila y la seguridad de que al final las cosas saldrían.
Con una semana así el cuerpo le enviaba sensaciones contradictorias para el fin de semana. Por un lado le pedía quedarse en casa sin hacer nada, tumbado en el sofá viendo la tele o escuchando música. Pero la vena de su abuela "Maxi" que llevaba le empujaba a llamar a alguien y salir. No lo dudó, le apetecía mucho, la llamó y quedaron para ver un estreno el viernes por la noche.
"En versión original, con el cansancio de la semana, pensó, espero no dormirme". No se durmió, la película que mantuvo un nivel digno y el roce con su amiga no se lo permitieron.
Después una conversación "tierna" y entrañable bañada con un gintonic pusieron el broche perfecto al sábado que ya se despertaba.
Feliz semana.
sábado, 28 de enero de 2012
lunes, 23 de enero de 2012
Con las tijeras de podar a cuestas
Juan, su padre, era un hombre rudo pero de enorme sensibilidad, de ahí que tuviera la casa cuidada al máximo, las plantas, los arboles, las flores, todo con primor y delicadeza.
Al marcharse al otro lado, los hijos no podían permitir que aquel oasis, tan cuidado hasta entonces, ahora se derrumbase y se destruyera.
Por eso, armado con sus tijeras de podar entró en el huerto dispuesto a dar buena cuenta de arbustos innecesarios, malas hierbas, "varetas" mal colocadas, sarmientos fuera de sitio y cuanto se pudiera cortar sin armar un gran estropicio.
Los frutales, los rosales, la parra, todos ellos se miraron y, aunque en voz baja, pudo oírles perfectamente como decían: "ahí viene el hijo de p.... éste a acribillarnos con su tijeras, por qué no se cortará él los h....".
Fue un día largo y duro, pero valió la pena. Todo el estrés acumulado durante la semana se quedó entre los arboles y el resto de plantas.
Un paseo por el pantano y unas pequeñas chuletillas en Peralbillo supusieron el mejor reconstituyente.
La chimenea encendida, el blanco de Rueda (con perdón para los excelentes blancos de Valdepeñas) y el plato con salmón y huevos revueltos hicieron el resto.
El domingo de vuelta a Madrid con ganas renovadas y pensando "ésto hay que repetirlo" .... que no le oigan las plantas que quedaron ilesas porque cuando vuelva seguro que han huido.
Feliz semana.
Al marcharse al otro lado, los hijos no podían permitir que aquel oasis, tan cuidado hasta entonces, ahora se derrumbase y se destruyera.
Por eso, armado con sus tijeras de podar entró en el huerto dispuesto a dar buena cuenta de arbustos innecesarios, malas hierbas, "varetas" mal colocadas, sarmientos fuera de sitio y cuanto se pudiera cortar sin armar un gran estropicio.
Los frutales, los rosales, la parra, todos ellos se miraron y, aunque en voz baja, pudo oírles perfectamente como decían: "ahí viene el hijo de p.... éste a acribillarnos con su tijeras, por qué no se cortará él los h....".
Fue un día largo y duro, pero valió la pena. Todo el estrés acumulado durante la semana se quedó entre los arboles y el resto de plantas.
Un paseo por el pantano y unas pequeñas chuletillas en Peralbillo supusieron el mejor reconstituyente.
La chimenea encendida, el blanco de Rueda (con perdón para los excelentes blancos de Valdepeñas) y el plato con salmón y huevos revueltos hicieron el resto.
El domingo de vuelta a Madrid con ganas renovadas y pensando "ésto hay que repetirlo" .... que no le oigan las plantas que quedaron ilesas porque cuando vuelva seguro que han huido.
Feliz semana.
lunes, 9 de enero de 2012
Portal solidario
Fue un día triste desde el principio. Ya las noticias de la radio, que hacía de despertador, fueron terribles. La prima de riesgo por las nubes, subida del paro, no se cuantos meses bajando el número de pisos vendidos, subida del euribor ... joder, que se callen ya, encima ésto.
Después de la ducha y un frugal desayuno, Ricardo se dirigió a la oficina.
Por el camino iba pensando en el añito que llevaba. El padre y el suegro habían fallecido hacía unos meses, la suegra estaba más para allá que para acá. Su matrimonio después de veintitantos años tenía varias vías abiertas de agua, Paloma, su mujer, había cerrado su empresa después de 20 años y para colmo los hijos sin trabajo y la hipoteca apretando todos los meses cada vez más.
La empresa, por si faltaba algo, estaba en concurso de acreedores ... vamos que una maravilla de año.
Pero, igual que lo que va mal siempre puede empeorar, también a veces puede mejorar.
Y eso ocurrió esa noche. Después de cenar se puso a leer el País por internet y después navegó un poco por aquí y por allá sin saber muy bien qué buscar.
Y apareció "Portal solidario.org" y unas direcciones de email que decían que buscaban gente sana para salir, charlar, pasear, ir al cine, al teatro .... para vivir en suma!!
Allí estaban Fátima, Sol, María, Rocio y ... había otro mundo más allá del suyo, un mundo con una gente maravillosa. Había vida donde él pensaba que el mundo se acababa.
Y otra vida comenzó, alegre, simpática, jovial, sana, divertida ...
Feliz semana.
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