viernes, 27 de julio de 2012

Y la alegría se hizo mujer

Tenía sobrepeso, caminaba con dificultad como consecuencia del exceso de kilos. Estaba separada desde hacía unos años y con ella vivían sus dos hijos. Trabajaba 8 horas fuera de casa y cuando regresaba se encargaba de hacer la compra, preparaba la cena y la comida del día siguiente, limpiaba la casa, recogía la ropa de los chicos que había tirada por los suelos, ponía la lavadora, planchaba ... y mientras tanto cantaba, cantaba y luego cantaba.
Cuando llegaban los hijos del colegio les preparaba la merienda con una sonrisa de oreja a oreja y les ayudaba a terminar los deberes. Era toda felicidad.
Cuando se notó aquel bulto en un pecho un tremendo nudo en el estómago la atenazó, casi dejándola sin respiración.
Pocos meses después vinieron la operación, la pérdida del pecho y la quimioterapia pero ella seguía hablándole a todo el mundo con su enorme sonrisa y realizaba las labores de casa cantando como había hecho siempre.
Cuando le dijeron que estaba curada que no había restos de ninguna célula maligna se fueron a cenar los tres.
Los días pasaron y ella siguió con su alegría, sus canciones, su sensibilidad, su buen humor a pesar de las dificultades económicas, de los problemas en el trabajo, de los problemas con su ex o con los hijos casi adolescentes, de las noches en la soledad de su habitación.
Cuando su ex la llamó para decirle que necesitaba verla que estaba un poco "depre"  porque le habían dado un golpe en su flamante BMW simplemente le dijo .... "vete a la mierda".

Feliz semana

lunes, 16 de julio de 2012

Con la satisfacción de haber hecho ...

Necesitaba estar fuera de casa. Se quedaba sin aire, se ahogaba, tenía que salir.
Cuando una amiga le propuso ir al teatro no lo dudó. Hacía tiempo que no la veía. Siempre se había sentido con mucha confianza en su presencia.
Faltaba una hora para que comenzara la obra así que tomaron una caña en una terraza cercana. Hacía una temperatura muy agradable. Enseguida se acercó un vendedor de flores que consiguió "colocar" su primera venta. Se pusieron al día de las últimas novedades y ella le preguntó por lo que más curiosidad sentía, ¿cómo te encuentras, qué tal llevas la situación, sigue fuera de casa?
Se pasó el tiempo en un suspiro y entraron al teatro. Era una comedia y rieron con ganas. Buenos actores, un guión original y las ganas, o mejor la necesidad de pasarlo bien, hicieron el resto.
Estaban cerca de Huertas así que fueron a recordar viejos tiempos. Aprovechando la buena temperatura volvieron a elegir otra terraza.
Como siempre se pasaron pidiendo y sobre todo con las salsas, "ya habrá tiempo de bajarlo" pensó.
Volvieron al coche dando un relajante paseo y ella agarrada a su brazo. Durante el trayecto a su casa las caricias surgieron casi sin darse cuenta, como si fuera el paso natural y obligado detrás de la cena.
Aparcó frente al portal de su casa y ella le preguntó si quería subir. Cuando se dió cuenta ya había dicho "me encantaría pero mañana tengo que madrugar, mejor el próximo día".
Un beso intenso en sus grandes y húmedos labios a modo de despedida le volvieron a la realidad.
Arrancó y se dispuso a coger la carretera camino a casa, no sabía si con la satisfacción de haber hecho lo correcto o con remordimiento por haber hecho el idiota.

Feliz semana.